Ahora
comprendo que la obesidad que sobrellevé toda mi vida, desde niño hasta los 39
años no era la causa raíz, solo fue el síntoma de muchos temas que no manejé
bien, como la gula, ansiedad por comer etc., ahora sé que lo mas importante en
este camino de recuperación es detectar de manera precisa que nos ocurre cuando
sentimos hambre, por que pudiera resultar que solo son ganas de comer o
ansiedad, como también podría ser que nuestro cuerpo está solicitando algo
faltante como glucosa.
En el caso de
los pacientes bariatricos se debe tener más cuidado, por ejemplo, en mi caso
que tengo una operación de bypass gástrico, cuando me quitaron el 80% del
estomago se llevaron la parte que produce la hormona del hambre (grehelina),
por lo que no debería de sentir hambre, pero si llego a tener esa sensación
debo poner toma mi atención para identificar que es.
La
identificación precisa de los diferentes síntomas no puedo explicarlos, porque
yo no sé como los demás sienten, solo puedo hablar por mí mismo, por ejemplo,
si un día he comido mis raciones adecuadas de acuerdo a lo dictado por mi
nutrióloga, respeté calidad de la comida tomando las cantidades adecuadas de
proteínas, carbohidratos en su debido tiempo y forma, y aun siento ganas de
comer, es sencillo, no puede ser otra cosa que ansiedad!, por lo que la
solución es aguantarme, como si me hubiera golpeado un dedo y no me queda otra
más que aguantar el dolor, no digo que no haya caído en el llamado de la
ansiedad pero quedo identificado perfectamente y la solución solo quedó en mi.
Por otro lado,
si ese día no desayuné bien y no hice mi comida de media mañana, a la hora de
la comida tomé mis alimentos de manera normal, va a ser natural que en alguna
hora del día o en la noche, sienta ganas de comer y lo he identificado como un
llamado del cuerpo para complementar lo que falta, en esos casos hasta me duele
la cabeza y he aprendido que fue falta de carbohidratos.
Pero en
conclusión, en el caso de los síntomas, detección y diferenciación entre
ansiedad, gula y necesidad cada quien tiene que aprender por si solos los
llamados del cuerpo, pero para evitar caer en ataques de hambre reales yo
recomiendo los siguientes pasos, si mantienes esta disciplina y aun así te dan
ganas de comer o ataques de hambre, deberás pensar seriamente que no es hambre,
sino ataques de ansiedad, por lo que deberás tratarla de manera adecuada con un
especialista.
Ø Come
en tiempo y forma todos los días de acuerdo a las cantidades y productos que te
indique tu nutriólogo, deben de ser al menos 5 comidas al día, no te saltes
ninguna o disminuir cantidades, esta manera mantendrá la energía de tu cuerpo
de manera constante sin pasar por deficiencias de energía.
Ø no
dejes que pasen más de 3 horas entre cada una de las 5 comidas, ni menos de una
hora y media entre ellas, sin alimento en el cuerpo los niveles de azúcar en
sangre descienden mucho y el cuerpo eleva con producción de insulina, lo que
generará hambre.
Ø Media
hora antes de la comida principal puedes tomar una taza de café con leche, y
que la mayor parte sea este ultimo alimento, la cual te ayudara principalmente
en tener la sensación de saciedad y te alimentará de manera adecuada la
proteína de la leche, a mi me funciona muy bien.
Ø Masticar
los alimentos de manera adecuada, desde antes de operarme me propuse aprender a
masticar y como resultado sin hacer ninguna dieta, bajé 3kg en 4 semanas solo
por masticar bien, no utilizo ninguna técnica de masticación, solo mastico
hasta que el bocado se convierta en liquido, algunos alimentos son más fácil
que otros pero tragar solo hasta que el bocado este totalmente liquido. De esa
manera al tener bypass gástrico “ningún alimento se me atora si lo mastico bien
y todos se me atoran si no lo hago bien”. Aparte de que mejorará la digestión,
el efecto principal que tuvo en mí, es que al masticar adecuadamente la boca se
impregna del sabor del alimento por lo que el efecto de gula se va
inmediatamente.
Ø En
las colaciones incluyo alimentos del grupo de oleaginosas, como Almendras,
granóla, cacahuates que aparte que los siento como si fuera mi postre me dan
sensación de saciedad y me han ayudado enormemente para el estreñimiento, desde
que incluí este grupo en mi alimentación, no he necesitado tomar SENOSIDOS para
poder ir al baño.
Si a pesar de
lo anterior, sigue sintiendo hambre, lo más seguro es que sea ansiedad, lo más
recomendable es acudir al especialista para poder detectar la causa raíz de
ella y poder tratarla, ya que el hambre por ansiedad solo es un síntoma y no la
enfermedad.
La ociosidad
es la peor consejera para la gula, lo he vivido en carne propia, durante
vacaciones noté en mi la presencia de gula, la regulé comiendo las cantidades
adecuadas pero durante todo el día, comía poco a poco pero a cada rato, cuando
regresé a mis labores normales a mi trabajo, noté que regresé la mitad de la
comida que llevaba como colación y ni siquiera lo noté hasta que llegué a casa.
Espero
que esto ayude, saludos