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miércoles, 29 de enero de 2014

"La obesidad, enfermedad progresiva e incurable"


Recientemente he escuchado a varios pacientes bariatricos que llevan años de operados, sufrieron como yo la desesperación de las dietas preoperatorias, sintieron los dolores tremendos de la cirugía independientemente del método, el que te inflen el vientre con CO2 tiene su consecuencia post operatoria que aun la recuerdo y duele como si estuviera aun en la camilla de la sala de recuperación, estos pacientes tal como yo, cumplieron sus metas, algunos en mayor medida que otros, pero con desencanto los he escuchado a través de uno de los grupos de apoyo en el que participo vía facebook, preguntando y solicitando información acerca de diferentes tipos de métodos para adelgazar, lo primero que se me viene a la mente es el porque preguntan por esos métodos, si los pacientes bariatricos hemos pasado por cantidad de métodos antes de nuestra operación yn todos fallidos, se supone que la modificación a nuestro sistema digestivo fue la solución definitiva a nuestro problema de obesidad, obviamente siguiendo las reglas.

Es importante mencionar que la opinión sobre los métodos que tocaré en esta publicacion es solo mía, no quiero crear polémica con nadie, y mucho menos entrar en temas técnico o morales, solo es mi opinión como paciente bariatrico que sufrió durante 39 años obesidad y por fin la ciencia me dio otra oportunidad con el bypass gastrico.

Método de malla supra lingual.

Mi punto de vista es que esto es un método atroz, que no aporta nada para corregir los malos hábito, consiste en poner una malla quirurgica en la lengua, de tal manera que el paciente no puede doblar la lengua como lo haríamos mientras comemos, eso causa dolor al intentarlo por lo que el paciente solo puede tomar líquidos, se alimenta de dieta liquida en teoría balanceada, pero lo único que aporta la malla es dolor y restricción al querer masticar, como consecuencia no pueden hablar bien y ni siquiera besar, lo utilizan las personas que quieren adelgazar una cantidad de kilogramos en un tiempo corto para situaciones muy especificas, y sobre todo situaciones superficiales como puede ser una boda, fiesta o vacaciones en la playa, es obvio y no hay que ser medico especialista para intuirlo, desde el momento que retiran dicha malla, el paciente regresará a los hábito que la ausencia de la malla le permita, es como si literalmente tuvieran amarrado al metabolismo del cuerpo y lo que coma le causará un rebote espantoso.

Lo impactante para mi es por que alguien que ya tuvo una operación bariatrica busca un método alterno y atroz, aceptamos que nos dividieran el estomago, nos removieran los intestinos y cambiaran todo nuestro sistema digestivo y sus respectivas consecuencias, ¿entonces porque un paciente bariatrico busca ese tipo de métodos?, esa conclusión será responsabilidad de un psicólogo bariatra, pero en mi manera de entender eso sucede porque el obeso interior esta ganando la batalla, si entendieron bien, el obeso interior, la obesidad es una enfermedad progresiva e incurable, yo esto le he traducido como que siempre estará presente el obeso que nos acompaño la mayor parte de nuestras vidas, y ahí estará principalmente para sabotearnos, y es un sabotaje extraño, por que la gula, ansiedad de comida que el genera no la soportamos y caemos en sus garras, sin embargo sí seriamos capaces de aguantar un dolor en la lengua con la malla, pero no la tentacion de la gula.

Que hacer para que el gordito interior no gane?, no olvidarse que está ahi, lo conocemos bien , al menos yo si, ya que ha estado toda mi vida conmigo y aun no se ha ido, asi que ese fiel y saboteador acompañante aprovecha en mi algunas situaciones, especialmente los ratos de oscio, en esos momentos me agarra de las orejas y me obliga a ir al refrigerador a comer las decenas de opciones malsanas, a veces no me doy cuanta hasta que pequé de gula, y otras veces si me doy cuenta a tiempo, en esas ocasiones no me resisto a caminar hacia la cocina, pero si lo engaño comiendo una tortilla de maiz(50 calorias) con un pedazo de queso, calmando asi la gula y llevándome a mi boca carbohidratos acompañados de proteína, mi cerebro lo percibe como un tentempié, como un bocadillo pecaminoso, que si lo es, pero a la vez nutro mi cuerpo y calmo esa ansiedad.

De lo que estoy seguro que cuando sienta que el obeso interior este ganando, el unico metodo que utilizaré es asistir a los especialistas, a mi psicologa bariatra y a mi nutriologa.